Maestro Ronero en Diplomático: Te presentamos a Nelson Hernandez - Diplomático Rum
DIPLOMÁTICO RUM

¿Eres mayor de edad en tu país de residencia?

SI
NO
Recuérdame en este dispositivo
Para acceder a este sitio, debes ser mayor de edad en tu país de residencia. Al hacer click en ‘Sí’, aceptas el Aviso Legal y la Política de Privacidad de este sitio.

Craftmanship

Maestro Ronero en Diplomático: Te presentamos a Nelson Hernandez

julio 2020

“Como maestro ronero, la pasión es lo más importante”

 

Cada gota de ron proviene de la pasión que se inculca en el proceso de producción. En Diplomático, la historia empieza por una caña de azúcar única, cultivada en los alrededores de la ciudad venezolana de La Miel, en pleno Parque Nacional Terepaima, bendecido por un clima único y un suelo rico en nutrientes a los que se une la pureza del agua de sus montañas. Solo así se consigue la suavidad y los aromas complejos que se muestran en cada botella.

 

Sin embargo, este proceso no podría llevarse a cabo sin la participación de los maestros roneros. Expertos en el arte de la mezcla, la labor de los maestros tiene como misión asegurar que cada ron cuente con un equilibrio perfecto de sabores y aromas. A lo largo de su carrera profesional, los maestros roneros de Diplomático aprenden a hacer su trabajo con dedicación, pero también con pasión, porque el verdadero oficio no se enseña, se vive.

 

En la actualidad, Ron Diplomático cuenta con dos maestros roneros: Tito Cordero y Nelson Hernández. Hablamos con Nelson para conocer cómo es su trabajo y, sobre todo, cómo ha sido el camino que le ha llevado a ser una de las dos personas que se encarga de dotar a cada botella de Diplomático su carácter único.

 

Nelson, ¿dónde empezaste tu carrera profesional?

Estudié Ingeniería Mecánica en la Universidad Politécnica de Barquisimeto, en Venezuela, y pronto empecé a trabajar en Lagoven, una de las empresas petroleras más importantes del país en su momento. Sin embargo, poco tiempo después decidí cambiar de rumbo profesional y me moví a Licorerías Unidas (LUSA), hoy Destilerías Unidas (DUSA), que, en aquel tiempo, formaba parte del grupo internacional de bebidas espirituosas Seagrams. Mi primer trabajo en LUSA fue como Gerente de Mantenimiento y Proyectos, desde 1986 hasta 1990, período en el que me centré principalmente en mejorar los procesos para ampliar la capacidad de producción de la destilería.

 

¿Qué aprendiste en esa primera etapa?

Al tener que poner en marcha diferentes proyectos relacionados directamente con la producción, poco a poco empecé a investigar sobre todo el recorrido del ron, incluyendo algunos aspectos clave como la destilación, el llenado de barriles o el añejamiento. Además, durante aquella etapa también analicé todo lo que ocurre con los residuos, tanto líquidos como sólidos, y su posterior tratamiento, teniendo en cuenta además cómo es el suministro de electricidad en la destilería.

 

En esos años ya empezaste a colaborar con el maestro ronero Tito Cordero… ¿qué recuerdas de aquella primera experiencia?

Por aquel entonces, Tito era el encargado del área de producción de la destilería y trabajando a su lado empecé a comprender la importancia que tienen los pequeños detalles para hacer un ron de tanta calidad como Diplomático. Después, además, pasé a ser Gerente de Embotellamiento y, por lo tanto, fui el máximo responsable de la distribución y el transporte desde 1996 hasta 2002, participando también en el desarrollo de nuevos productos.

 

En 2002 LUSA pasa a ser DUSA, Destilerías Unidas. ¿Qué significó este cambio para ti?

En aquel momento consolidé mi posición en el área de producción. La nueva situación me hizo poner aún más foco en la elaboración y el embotellamiento, encargándome además de diseñar nuevos procesos agrícolas. Uno de los puntos más importantes de mi trabajo consistió en mejorar la eficiencia de la destilería, algo que conseguimos gracias al desarrollo de varios proyectos que involucraban a diferentes facetas del proceso de producción, como fermentación, destilación o tratamiento de desechos. Gracias a esta visión global, nuestro equipo consiguió aumentar sustancialmente la capacidad de producción de la destilería.

 

2008 significó un gran cambio en tu carrera profesional dentro de DUSA. ¿Qué nuevos roles tomaste?

Podríamos decir que, en cierto modo, a partir de ese año pasé a ocupar diferentes posiciones de liderazgo. Desde 2010 a 2012 fui Gerente de Producción e Ingeniería, posición que me llevó después a ser Director de Planificación Estratégica desde 2012 a 2014 y Director de Proyectos Estratégicos en 2015 y 2016. Todo ello me permitió tener una visión muy amplia sobre todo el trabajo dentro de la destilería y el trabajo del equipo que lideraba nos permitió dar apoyo al enorme crecimiento en exportación, uno de los puntos que definen Diplomático hoy en día.

 

Cuando en 2017 te nombran maestro ronero, acompañando a Tito Cordero, ¿qué sientes?

Sobre todo, una enrome gratitud hacia DUSA, porque supuso una oportunidad única de desarrollar un trabajo en el que la pasión es todo. Para mi, aprender junto a Tito es un verdadero privilegio que reconoce tantos años de dedicación a la compañía y, sobre todo, al ron, un producto único que, como digo, no se entiende sin la pasión que todos ponemos en cada proceso de su elaboración. Levantarse cada mañana para elaborar uno de los mejores rones del mundo es un privilegio difícil de explicar con palabras.

 

¿Cuál es, en esencia, el trabajo del maestro ronero?

Básicamente, tiene que dominar todas las fases del proceso de elaboración del ron, porque todo ello es fundamental para que el momento clave, el añejamiento, sea satisfactorio. Por eso es tan importante conocer bien todos y cada uno de los procesos que tienen lugar en la elaboración del ron, desde el cultivo de la caña de azúcar al momento del embotellado, pero si tuviera que elegir un punto básico diría que el maestro ronero debe tener una muy buena memoria de olores y sabores.

Share this article

Related posts